A los 24 años me escuchaba a mí misma decir: -Cuando tenga 30 voy a ser profesora en la universidad, ahí me equivoqué, no había que esperar 6 años para lograrlo, a los 25 años estuve dando mis primeras clases a unos estudiantes hermosos. Pero sufría mucho por mantenerme en este trabajo que adoraba, donde me pagaban mal y tarde, me trataban sin respeto, le ponían la firma de otros a mis proyectos... etc. Hasta que un maestro de dijo: -¿Para qué te quieres quedar en un lugar donde no te quieren?
¡Cuánto aprendí! Tengo un mejor instinto para los caminos que se abren.
Poca gente fue transparente, solidaria y noble. Y por eso doy gracias "Ceci Borja, Gary Plaza, Alfredo Breilh, Jenny Jaramillo y Mónica Riofrío".
martes, 9 de junio de 2015
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