...La pequeña almohada tiene sus ojos cansados de insomnio, colecciona
ojeras de tamaños distintos y sabe que los sueños interrumpidos no se recuperan
con té de hierba, son caprichosos y buscan silencio, pero antes de irse le
dejan unos círculos coloridos en los ojos para que uno pueda ir contando
cuántas noches no necesitó el despertador para iniciar el día, aunque fuera a
oscuras...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias