Impulsiva sin sentido, sin norte, sin sur, sin un adónde, cuáles son esas cosas que se transforman como parte de mi bulla interna, es decir, de mi silencio externo. Las flores de Bach trastocan mi asertividad. Escribir canciones no garantiza poder cantarlas, como pintar una naturaleza muerta y pensar que me la podré comer, no puedo habitar el escenario del teatro, ni volar en las nubes que voy zurciendo, escribir canciones no garantiza que el estruendo puede ser evitado, pero en esto muy sencillo está la carga de la sinceridad que mi sistema límbico desfoga.
lunes, 9 de noviembre de 2009
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