Presencia efímera, ahora latente, se convierte en mi arena movediza. Me sumerge en la indecisión de partir o arraigarme: volar sin alas o plantarme sin raíz.
(ahora)
Están mis alas listas, Duino, ya voy.
-Ya te dije que no me importa. -No entiendo de qué hablas. -De ti.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias