Creer en lo que no todos creen...
Nací en una familia de comunicadores, mi madre educadora, mi padre impresor, mi hermana diseñadora, su hijo con la sensibilidad mágica de la música, comunicando siempre con distintos medios, comunicando, yo quise escribir, pintar y cantar, es decir, comunicar, y de mi familia aprendí también a respetar las cosas, ponemos nombres a nuestras plantas, a nuestra casa, a nuestros objetos preciados.
Para muchos un auto es sólo un instrumento para ir de A a B, para mí, Florecita es una compañera a quien le gusta recorrer el mundo. Para muchos una casa es sólo un espacio en el cual vivir, para mí Violeta es mi abrigo y mi espacio musical, se puede ver por todas partes la gente lanzando su mochila, golpeando todo lo que se cruza en su camino, explotando la furia con cada cosa que se encuentra en frente, yo creo en el alma del mundo, y creo de hay puertas cerradas porque no son las correctas y creo que no se necesita llaves ¿Llaves para abrir puertas? las puertas precisas se abren sin forzar, casi de un soplo, de un pestañeo, de una corazonada. Las puertas son parte del ánima mundi, saben cuando abrirse.
miércoles, 11 de junio de 2014
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