Cuando dejé Alemania, salí de ahí muy malagradecida, el choque cultural y la decepción frente a mis grandes expectativas me cegaron, quise olvidarlo todo, arrancarme todos los recuerdos que me lastimaban, abandonar sobre todo la lengua que tanto trabajo me costó aprender, pero ese mismo idioma que nunca quiero escuchar, ni hablar, (sólo leer), me dio hace unos años una experiencia de trabajo maravillosa y hoy me permitió mantener mi primera entrevista, lindísima por demás, con mi nueva jefa :-) auf deutsch! Fui malagradecida, pero hoy mi corazón tiene mucha gratitud porque todo ese camino construyó una parte de la que soy ahora.
jueves, 12 de noviembre de 2020
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