...Cuando tiene sueños profundos nadie a su alrededor
profundiza ni sueña, pues sus tronantes exhalaciones no dejan a ninguno dormir:
-¡Grrrrrr! ¡Rrrrrrrrrrg! ¡Grrrrrrrrrr! ...
Es tan fina la línea que separa al maniaco-depresivo del monstruo, como la que separa a la resiliente de la resignada.
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