si quiere que corregir el dictado de sus chicos sea un placer,
dícteles un texto de Facundo Cabral...
y vea cómo aún más bellas son sus palabras
en la caligrafía de la juventud.
-Ya te dije que no me importa. -No entiendo de qué hablas. -De ti.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias