Dos semanas nomás dejé el yoga para priorizar la tesina, y se siente como si hubieran pasado siglos, tal vez porque esas dos semanas tuvieron noches bien cortas, aunque hace meses se hizo hábito trasnochar escuchando la música en vivo que los músicos de Ecuador compartían, o las conferencias de percusión corporal, o las visitas guiadas de las exposiciones de museos, los mensajes, el cariño, las bendiciones, las velas encendidas, como background de una investigación tan linda, en realidad no pararía nunca de agradecer todo lo que han hecho por mí.
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