miércoles, 13 de mayo de 2020
Quincuagésimo séptimo día
En el día 57 de la cuarentena, tenía tan claro lo que quería escribir que olvidé hacerlo porque era como si ya lo hubiera escrito, como en la película "La ciencia del sueño" tengo a veces lapsos donde no sé si lo que cuento lo inventé, lo viví, me lo han contado, o lo he leído en algún libro, recién hoy me doy cuenta que todo quedó en mi corazón que es desde donde escribo. Dice así: Hoy recogimos unas flores del jardín para alegrar a Nina en su cumpleaños 11, hace 2 años aprende español conmigo, su lectura (lojana) es una alegría. Sofía sonríe mucho cuando la ve, generalmente nos encontramos en el jardín, cada una de su lado. La percusión corporal y la meditación son una gran gran ayuda para mí, me ha pasado siempre en la vida encontrar profesores maravillosos que guían mi aprendizaje. Los ritmos de la percusión corporal me acompañan el día entero y descubro canciones mientras juego, un día quisiera cantar con la voz y el cuerpo entero.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Es tan fina la línea que separa al maniaco-depresivo del monstruo, como la que separa a la resiliente de la resignada.
-
Hoy en la kermesse de la escuela estuve ayudando en el stand de maquillaje, como sería mi primera vez maquillando me había entrenado unas se...
-
En un mundo sordo y mudo: ¡cantar!
-
Escuchábamos un cuento infantil sobre un personaje que busca la felicidad, le pregunto a la Sofi qué necesita ella para hallar la felicida...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias