martes, 6 de octubre de 2020

Aprenda a bailar

Por Vanessa Padilla

Ponga 2 cucharadas de azúcar, 3 kilos de salsa, 1 kilo de merengue, una panela entera para el melao y bata con cuchara de palo en la dirección de las agujas del reloj, pero marque el tiempo sin contarlo, sólo sienta, ponga un pie y después el otro, puede parecer obvio pero en otras latitudes se evidencia horrores, gire mediavueltas y vueltasenteras agitando las caderas. Se calienta a fuego lento y se come a grandes mordiscos, elija un comensal adecuado, sino se sentirá indispuesto al otro día. Si empieza a sacudir la cabeza, haga que los cabellos floten con el rock y entregue el alma a la música que es fuego y es vida. Sírvase a todas horas, bien caliente ¡y disfrute!

Instrucciones para abrir la ventana y ver el firmamento

Por Vanessa Padilla

Levántese con el pie derecho preferiblemente para que el mal carácter no le haga golpearse el dedo meñique del pie con la pata de la cama, estire bien los brazos hacia arriba y a los lados con un gran bostezo, abra la boca como si ese día fuera a comerse el mundo, diríjase despacio hacia la ventana, corra las cortinas de flores con firmeza y en un sólo gesto y abra la ventana, al aire fresco inhálelo profundamente, él le sostendrá el resto del día y con el aliento recobrado, mire el firmamento y sepa ahí que está vivo y que esas nubes que pasean en el cielo no volverán al mismo lugar y si vuelven, no serán las mismas.

domingo, 4 de octubre de 2020

Explosión

Para Santiago


El fuego que arderá cuando explote el volcán de tu paciencia, recogerá de la profundidad de las montañas la intensidad de lo andino, la fuerza que parece dormir pero que está latente, y la cordillera entera que dominas respirando suave, soltará el grito de libertad que iluminará con brío el cielo de la noche que tantas noches deja de amanecer.

Cuando explote el volcán y la sutileza se vuelva hecatombe, renacerá del fuego el sombrero que cobija imágenes y sueños de paz. Qué fuego ese que guardas en el abrazo para brindarme cuando vuelvo. Que el fuego arda y purifique ese terreno de prosperidad donde tus ideas se siembran. Que explote el volcán y arda el abrazo.

Escritura creativa

Por Vanessa Padilla

Me confunde el canto de ternura y hielo 
con que juega a improvisar letras perdidas 
en la sal de la arena y la espuma marina 
y en el infinito azul de inalcanzable melodía. 

Tintinea en la penumbra
esa leve luz de dulce algarabía. 
Se siente en el aire cómo se mece la utopía 
de alcanzarte un día intrepable montaña mía.

sábado, 3 de octubre de 2020

Escritura creativa

Por Vanessa Padilla

Querido diario:

La infame tortuga me desespera, está ahí con su calma... que tengo ganas de sacudirla para que se mueva. Lo ocurrido en la carrera me deja pensando, tal vez sí, fui egocéntrico, presumido, hasta altanero, pero querido diario, vos que sabes todo de mí, puedes imaginar que de un brinco hubiera ganado, lo que no saben los demás es que lo hice a propósito, porque ¿para qué quiero ganarle a una tortuga? Mi triunfo es ese, no necesitar ni el premio, ni el aplauso para saber que llego a la meta cuando es el momento, no antes ni después. Pero esto queda entre nosotros, en tus páginas y mi memoria, el mundo seguirá creyendo que soy un perdedor, pero perder el primer lugar permitiendo a alguien lograr lo que creía imposible, no es perder. Ya te contaré querido diario, nuevas cosas, hay alguien que me brinca en los sueños, ya quiero ir a dormir para encontrarla. 

La liebre

viernes, 2 de octubre de 2020

Escritura creativa

Auvers sur Oise, 1 de septiembre de 2020
Pulgarcito querido:
puedo saber también lo que es ser tan chiquito, yo también necesito trepar en cualquier cosa para alcanzar lo que otros pueden sólo estirando el brazo. Tu astucia con las piedras blancas para no perderte en el bosque fue genial, pero cuando pusiste miguitas de pan creo que fuiste demasiado ingenuo, también ahí quiero que sepas que me siento como tú ¿cómo ibas a pensar que los pajaritos te harían una mala jugada, asimismo he confiado en gente maravillosa pero hasta el más noble a veces nos puede fallar. 
Ser chiquito, como un pulgar, o como una pulguita, no es grave, ser grande también puede ser de grandeza y no sólo de tamaño, a veces me siento grande de grandiosa y otras veces tan pequeña que ni yo me noto. Es bueno sentir que eso va y viene, y sobre todo que hay alguien que nos entiende y que no estamos solos en esta experiencia minúscula o gigante de existir. 
Así, Pulgarcito, mi gran amigo pequeñito del bosque, sigue siendo grande de alma que eso te hace infinito.

Tuya,
Vanessita

Escritura creativa

 RITUALES

Por Marlene Arévalo

 

En nuestra vida todos practicamos los rituales,

en situaciones diversas y cuando el doctor no atina,

de preferencia los martes la cura es más efectiva

cuando el espanto a los guaguas diarrea les ocasiona,

fiebre, dolor de pupo y no paran de llorar.

Eucalipto, ruda, rosas, claveles,

hierba buena, menta y floripondio se usan para curar.

 

Cuando de mal de ojo se trata y si se quiere evitar,

cinta roja en la muñeca del niño se debe colocar.

 

También es bueno tener sábila tras de la puerta,

y una planta de ruda, jamás nos debe faltar.

 

La curandera en su boca pone un poco de licor

                                     y lo lanza en el cuerpo del paciente afectado,

luego con un huevo del día, lo pasa por todo el cuerpo.

Para terminar su labor lo pone en un vaso de agua,

figuras sin forma aparecen, exclamando con euforia:

¡Mire, cómo estaba de espantado!

¡Ah! y un detalle importante, no se debe agradecer,

porque si se agradece, el ritual no surte efecto.

Esta es la medicina que nos dieron los ancestros

y cura con elementos de la madre naturaleza.

Salsa y pop

     Regalar el tiempo y el trabajo es un acto generoso, claro, pero energéticamente debe haber un equilibrio. Ofrecer con generosidad...