Beni-Mellal, es un espejismo a pocas horas del Sahara, con castillos y
vertientes de agua; es donde descubres que no es justo transgredir de la
religión sus normas. No puedes tocar, ni besar, entonces toca elegir entre el
deseo o el respeto, y es este último, el respeto, una manifestación de amor… y
de más deseo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Es tan fina la línea que separa al maniaco-depresivo del monstruo, como la que separa a la resiliente de la resignada.
-
Hoy en la kermesse de la escuela estuve ayudando en el stand de maquillaje, como sería mi primera vez maquillando me había entrenado unas se...
-
En un mundo sordo y mudo: ¡cantar!
-
Escuchábamos un cuento infantil sobre un personaje que busca la felicidad, le pregunto a la Sofi qué necesita ella para hallar la felicida...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias